Salir de la cama, quitarme el pijama, vestirme, hacer un pis, lavado básico matutino, trago de zumo, coger tupper, ponerme chaqueta, coger mochila, salir de casa.
Ese vendría a ser mi proceso de levantarme de cada mañana. En tiempo, unos cinco minutos.
Porque cinco minutos no dan para mucho más, la verdad.
A ver…
¿Qué harías tú en cinco minutos?
Vaya, pues sí que se pueden hacer cosas, sí…
Me encanta la técnica pantalonera, ¡tengo que probarlo!