Sí, pequeños.
Sin darnos cuenta, ya está otra vez aquí ese simpático señor regordete que nos alegra las navidades. El frío lo acompaña, y aunque este año escuchemos en todos lados la dichosa crisis, seguro que trae algún regalito para vosotros.
¿Habéis escrito ya vuestras cartas?
¡Pues poneos rápido las chaquetas, que vamos a entregárselas en mano!
¿No estáis deseando verlo sonriente en su trono, y sentaros sobre su regazo para contarle lo bien que os habéis portado este año?
¡Mirad, allí está!
Mmm… ¿No lo recordábais menos… menos tétrico?
