Dicen que lo mejor para evitar deprimirse con la edad es no perder nunca el niño que llevamos dentro.
Pero llegar a la playa con tu pelota hinchable y preguntar a la gente si quiere jugar contigo, quizás no sea la mejor opción.
¿O sí…?
Si con una pelota normal no eres capaz de jugar con nadie, haz que la pelota sea de interés público.
Y lograrás algo parecido a esto:
¡Jugar así sí que es divertido!
(vía)