Este domingo (sí, creo que fue el domingo…), dieron por televisión un capítulo de Futurama llamado Ladrido jurásico.
La historia trata de la visita a un museo donde está la pizzeria en la que trabajaba Fry. Entre esos objetos, se encuentran los restos fosilizados de su antiguo perro, Seymour, y se nos van intercalando diferentes flashbacks de la vida de estos dos personajes.
Hasta aquí ningún problema, pero cuando se acerca el final del capítulo, aparece la posibilidad de hacer volver a la vida al perro, al estilo Jurassic Park. Llegado este momento, Fry decide no hacerlo, diciendo que Seymour habría seguido con su vida durante largos años, y sería una injusticia traerlo de nuevo con alguien al que posiblemente habría olvidado.
Pero la realidad fue muy distinta…