Yo suelo tener un grave problema en casa.
Al ser tantos, a la hora de ducharme me encuentro con 180 botes distintos, y a ver quién es el guapo que los diferencia.
Este es de mascarilla para el pelo.
Champú para cabellos rizados.
Cabellos lisos.
Acondicionador.
Jabón ph neutro.
Gel con aroma a lavanda.
Colonia para niños.
…
¡No hay quien se aclare!
Así que como yo soy una persona que no necesita mucho, me vale con un dispensador de jabón normal, y champú normal. Nada más.
Y quién mejor que los chicos de nopuedocreer para dar con la solución: el dispensador nasal.
Gracias a este dispensador nasal, nadie querrá quitarme mi gel de baño, y yo encantado porque no tengo que buscar entre tanto bote.
Y ya que estamos con estos temas… Me encuentro siempre con lo mismo cuando en el vestuario del club donde hago deporte mis amigos me piden jabón:
¡No se dice jabón del pelo, se dice champú!
¡Y eso también va por tí, Nopt!
