Oscar es un gato británico de tres años al que un triste día del pasado octubre le tuvieron que amputar las patas traseras por culpa de un terrible accidente.
Lejos de darlo por perdido, sus dueños buscaron un veterinario que pudiera ayudarlo de alguna forma y encontraron a Noel Fitzpatrick y su equipo, que dieron con una solución poco usual: implantarle unas prótesis para conseguir que el gato volviera a caminar.
En las tres horas de operación, se hicieron unos agujeros en lo que quedaba desus patas para implantar las prótesis (conocidas como ITAPs). Gracias a un tejido bioactivo, la piel del gato podrá crecer sobre el propio implante dando la impresión de ser sus propias patitas.
Aquí podéis ver a Oscar caminando con sus nuevas patas.
(vía)

Es una maravilla!!! Me pregunto que nos depara el futuro? Lástima no poder llegar a ver las maravillas que van a hacer los médicos dentro de 40 años .
Oscar es adorable y sus dueños también. Mientras que aqui en Buenos Aires hay gente sin corazón que se pasea por la tele con un gato (tambien Oscar y negro) pero dopado que apenas puede abrir los ojitos. muy bueno sacar a la luz cosas como esta ya que de maldades para con los animalitos estamos hasta el tope. gracias
OStia!!! Menos mal que existe gente buena macho.. pq si no…