Yo no entiendo a mis amigos.
Me dicen que tengo que practicar más deporte con mi perro, que el pobre lo necesita.
Me pongo a hacerlo el día siguiente, y me dicen que no se lo creen, que no salí de casa.
Les comento que sí lo hice, pero que no fue necesario ir a la calle.
Me dicen que en ese caso, de qué forma se puede hacer deporte.
Les digo que vengan hoy, que me verán haciendo deporte con mi perro.
Llegan por la tarde, nos ponemos a ello, y van mis amigos y me llaman raro.
En fin…
No hay quien los entienda.
(vía)