Mira, ahí están esos dos chicos que siempre juegan a la hora del recreo.
Es el momento de hacer lo que tanto has planeado.
Piensa que hacer amigos da un poco de miedo, pero una vez roto el hielo se agradece.
Así que venga, acércate a ellos poco a poco.
Eso es, así.
Y recuerda, cuando estés cerca, saludas, preguntas cómo va todo, y trata de mantener una charla agradable.
Perfecto, mira, ya has captado su atención, el del suelo te está mirando…
No, espera, espera…
No… ¡no te pongas nervioso!
Que ya sabes que cuando te pones nervioso, ¡te da por…!
Bueno, creo que será mejor probar otro día.
Pobre gatito… se había pegado un hartón de beber leche… para nada.
Por cierto, os dejo el link muy interesante de mi gatita para que lo pongais en vuestra web.
http://es.youtube.com/watch?v=KV-3T9ospPw
Seguro que os gustará.
[...] Visto en el último que llame a la puerta [...]