Un día muy feliz en mi vida fue el que me dijeron que iba a ser el padrino de mi primo Sandro.
Y es que ser padrino, es toda una satisfacción. Pasas a ser alguien de categoría, adquiriendo un estatus que ya nadie te puede arrebatar.
Claro que todavía no me ha llamado nadie para darme la bienvenida a la mafia. Ni tengo matones. Todo se andará.
Sea como sea, mi primer regalo para mi ahijado tuvo que ser un muñeco.
Yo pensaba que a todos los niños les gustan los muñecos, y más si están hechos a mano por su padrino.
Así que no entendí que me echaran de casa cuando se lo dejé en la camita la noche antes.
Ni mucho menos entendí los gritos de sus padres.
En mi opinión, fue un regalo de lo más adecuado, viniendo de un padrino.
Si es que soy un incomprendido…
Mirad si no quedaba cuco en la cama, mirad…
Y fijaros si cuidé los detalles. Unos dientes sanotes, una lengua larga para que el niño juegue a tirar de ella…
… ¡Hasta me dediqué a hacer una columna vertebral y unos vasos sanguíneos! ¡Qué más quieren!
En fin, que si sois como yo, y esto os parece una pocholada total, aquí podéis conseguir las instrucciones para hacer un regalo de lo más tierno.
Viniendo del padrino.




Desde luego Boone, es que eres un incomprendido, ja,ja,jaaaaaa.
Boone tienes que pasar el manual de como hacerlo
jajaja me encanto yo que ando en busqueda seria de algun regalo k impresione para mi sobrinita que pronto sera mi ahijada..y nada me encuentro con esto..jajaj k pasada!