Hablar de Yumiko Matsui es hablar de un buen pulso.
Porque si creíais que teníais buen pulso por llevar una taza de café de la cocina a la mesa del comedor sin derramar nada, estábais equivocados.
O por hacer una línea recta muy larga.
Nada, nada.
Tener buen pulso permite hacer cosas como las siguientes.
¡Y en papel!
