Bonita historia la que encuentro en nopuedocreer.
Resulta que Michael Weiss-Malik, trabajador de Google, se enteró un buen día de que por delante de su edificio iba a pasar un coche de Google Street View.
Bueno, él y el resto de la plantilla, claro.
Para el que no lo sepa, en algunas ciudades del mundo (pronto estarán habilitadas algunas ciudades españolas como Barcelona, Madrid o Valencia), podemos ver las calles como si paseáramos por ellas, aprovechando el Google Street View.
El hecho es que este chico estaba interesado en que su novia aceptara casarse con él, y no hubo mejor forma que dejar constancia en Google Maps, para que todo el que entrara, viera las intenciones de Michael.
Y debido a esto, si entrais en esta dirección concreta, os encontrareis con esta estampa:
Por cierto, Leslie aceptó.
Qué potito…





