Si quisieras ver a alguien al otro lado del mundo, ¿cómo lo harías?
Claro, me dirás que con una webcam, una conexión a Internet, y tira millas.
Pero imagina que no vives en esta época, sino en el siglo XIX. ¿Cómo lo harías entonces?
Bien, veo que vas a necesitar que te explique lo que es un telectroscopio.
En el siglo XIX…
Un excéntrico ingeniero victoriano llamado Alexander Stanhope St George tuvo la idea de construir una extraña máquina que, mediante un complejo sistema de lentes y espejos, permitiera ver el otro lado del mundo.
Aquí os presento a Alexander. Es el del gorro.
Para conseguir semejante empresa, el hombre supuso que excavar sería la mejor opción, creando un túnel de grandísima longitud, tanto como para unir Nueva York y Londres.
Durante largo tiempo se dedicó a elaborar esa idea, y no paró de recopilar gran cantidad de documentación: dibujos, esquemas, escritos, diarios…
Sin duda, su imaginación no tenía límite. Y si no, decidme a quien se le ocurriría algo como lo siguiente…
… y en el siglo XXI
Pues bien, hace muy poco tiempo, el bisnieto de este ingeniero, Paul St George, descubrió toda esta información, y decidió que era momento de homenajear a su querido bisabuelo.
Así que ni corto ni perezoso, creó una obra inspirada totalmente en el telectroscopio original, pero con la tecnología actual.
De esta forma, mediante una conexión a Internet y pantallas de alta definición, estas dos ciudades han conseguido, por fin, conectarse a través de lo que un día imaginó un personaje un tanto estrambótico.
Y estos son los resultados. Hasta el 15 de junio, por cierto.
(vía)






Hola, creo que la foto pertenece a Brunel,,,ingeniero ingles y no Alexander Stanhope.
Si estoy equivocado sepan disculparme.