- Creo en el enamoramiento, es decir, ese tiempo que pasas al principio de una relación de “Ay, calla tonta…”, “no, calla tú, tonto…”, etc.
- También creo en que se puede conocer a la persona de tu vida, porque tuve la suerte de conocerla. A la mía, no a la vuestra.
- Por supuesto que creo en que se puede querer a alguien toda una vida, y no perder ni un mínimo de cariño. Yo me veo capacitado.
- Y para que no se diga que esto es una declaración de amor, tengo que aclarar que no tengo pareja.
Dejando todo esto claro, vamos a la noticia.
Guapas y feos, pareja perfecta
El titular de 20minutos.es lo dice todo: “Un científico explica por qué mujeres muy guapas se juntan con hombres feos“. Y nos plantea una de las grandes dudas de la humanidad, al menos de la humanidad quinceañera: “¿por qué las chicas más guapas de la discoteca se juntan a veces con tipos más bien feos?“.
El estudio, como podeis ver, promete.
Desde hace un tiempo, lo que se solía decir es que el hombre se fija más en el físico, y la mujer más en el interior. Supongo que ya hemos superado esta etapa de credulidad, y aceptamos que nuestro físico es nuestra carta de presentación tanto para hombres como para mujeres. Luego matizaremos.
Pues al parecer, James McNulty, de la Universidad de Tennessee, aburrido de las típicas excusas que le ponían las chicas, tales como “es que eres tan bueno que te quiero como a un hermano”, o “no es por su cochazo o por su cuenta bancaria, es que tiene muy buen fondo”, ha decidido encontrar qué razones existen para que una pareja funcione, y cuánto influye la belleza.
Para el experimento escogió, según pautas universales de belleza establecidas en estudios previos (me gustaría verlas), tres grupos diferenciados: mujer más guapa que hombre, igual de guapos, hombre más guapo que mujer. Dejó a un lado parejas homosexuales, supondremos que este hombre no las considera como “tradicionales”.
Los dispuso a todos por separado, y les pidió que discutieran. El objetivo de todo esto era ver quién se portaba mejor, en según qué situaciones. Y los resultados fueron los siguientes:
- Los esposos se portaban mejor cuanto más guapa era su mujer. El científico concluía que esto es así porque tienen la sensación de estar disfrutando de algo más de lo que podría esperar. Por ese motivo, trabaja duro por mantener la relación.
- Si el hombre es más guapo, la discusión no lleva a buen puerto. McNulty dice que se debe a que el hombre siempre estará pensando en que podría haber tenido algo mejor.
Así que la conclusión parece sencilla para el investigador:
mejor = más guapo
Y lo triste es que en la mayoría de casos, se piensa así.
Lo que acaba siendo
Tener pareja no es como comprarse una chaqueta, aunque mucha gente siga los mismos pasos:
- Me gusta esa chaqueta porque es cara, y por tanto, mejor.
- No me planteo si va con mi estilo, ni si realmente me gustará. No hay tiempo para pensar, hay que tener chaqueta porque todo el mundo tiene una.
- Me acabo comprando la chaqueta. Verás qué vacilada me pego, con lo cara que es. Todos van a envidiarme.
- Y ahora que la tengo, me intento convencer que es la chaqueta ideal para mí.
Para qué nos vamos a engañar, el físico es parte fundamental en esta sociedad (dejemos a un lado Internet, y vayamos a la presencia física). Todo el mundo te dirá que esa chica que es más guapa, podrá estar con el hombre que quiera.
En cambio, de tu amiga gorda como mucho dirán que es simpática, pero poco más.
Se me hace difícil poner ejemplos sin entrar en los estereotipos de toda la vida, pero a ver si vosotros no estais acostumbrados a escuchar:
- Hacen buena pareja, siempre dije que con lo buen chico que es Gabriel, tenía que tener a su lado a una chica bien mona y sencillita.
- Ya me dirás qué hace ese cardo con esa cacho de tía. O tiene una gran cuenta corriente, o una gran…
- Esa tía sólo va a estar con tíos de Mister España para arriba. ¿No ves lo buena que está?
¿Y eso es bueno para la relación?
No discuto que lo que haya dicho McNulty sea o no correcto.
Lo que discuto es si la base de una buena relación puede ser algo como “no me quejo, que mi novia es muy guapa y no me la merezco”. En mi opinión, es un NO rotundo. Supongo que también será así para vosotros…
Querer a alguien no puede ser vivir con el miedo a que nuestra pareja, “superior” a nosotros por ser más guapa, nos pueda dejar.
Ni tampoco puede ser que, como dicen en la noticia, la pareja se esfuerza para compensar.
Querer a alguien es saber que la otra persona es la más adecuada para estar a tu lado todos los años de vuestras vidas.
Es descubrir que te hace tanta falta a tí como tú a ella, que aquí la dependencia es mutua.
Y sobretodo, querer a alguien es conseguir que una vez haya pasado ese enamoramiento, sigas viendo a tu pareja como la más bonita del mundo.
Y que alguien te lo discuta.



Ahí lo llevas primo!!! que alguien me discuta que mi Céline es la mas mejor!!
Ke fuerte! Ke gran análisis!
La verdad es ke tienes razón, todos nos dejamos llevar por las apariencias y eso es una mierda.
Sip. Una mierda.
Nopt, yo te discuto que Céline es la más mejor, esa es Liliana je je.
Buena reflexión sobre el amor pero me gustaría saber por que las mujeres, sin entrar en el físico, dinero, color de pelo o altura acaban mandando sobre el hombre.
Un saludo