Sí, soy daltónico. No, no veo en blanco y negro… esos son los pesimistas.
Descubriendo nunca jamás
Siempre he sido daltónico, pero no siempre lo he sabido. En el colegio, por ejemplo, solía tener problemas cuando la profesora nos hacía trabajar en grupo para hacer un mural, o algo así. Tranquilamente podía pedirle que me pasara el rotulador verde a un compañero que sólo tuviera el marrón y el rojo en la mano. Y claro, me sorprendía lo cabroncete que podía ser por intentar volverme loco diciéndome que él no lo tenia… ¡cuando en la mano tenía dos rotuladores verdes!
Y los problemas no sólo los tenía al trabajar en grupo: imaginad la cara de la profesora cuándo le entregaba un dibujo con una carretera rosa, una persona gris, un campo rojo… o el famoso perro verde, que tampoco es tan raro… en fin. Hasta mi madre se sorprendió una vez que le pinté una figurita de yeso. Era una abuelita sentada en una mecedora. Una mecedora de color rojo chillón, eso sí. Parece ser que decidí que la abuelita era marciana…
Salí del colegio sin saber por qué no me entendía con la gente. Algo no iba bien, pero no sabía el qué. En el instituto no tenía “plástica”, así que la cosa fue a mejor. Un día, leyendo la revista “Muy interesante” leí un artículo sobre un defecto en la visión llamado daltonismo. Parecía ser que las personas que tenían este defecto no podían distinguir bien los colores… y eran daltónicos. Empecé a atar cabos… la mayoría de la gente era daltónica, por eso no me entendían… pobrecillos… o ¡no! ¡A ver si el daltónico iba a ser yo!
Un buen día salió el tema en clase de ciencias, y le dije a la profesora que yo era daltónico. No me creyó. Claro, era de ciencias y yo ahora comprendo y comparto su modo de actuar: la chica se fue un momento y volvió con unas pruebas para detectar daltonismo… y sí, entonces se convenció. Desde aquel día soy oficialmente daltónico.
El meollo del asunto
Nuestra retina es como un lienzo. El que más y el que menos habrá hecho alguna vez un dibujo de puntos, aquellos en los que nos prohibían dibujar líneas. Por lo tanto todos sabemos que cualquier imagen puede formarse a partir de una serie de puntos. No hay más que pensar en el monitor en el que estás leyendo esto. Así funciona nuestra retina. Los rayos de luz rebotan (se reflejan) en los objetos. Esos rayos de luz van a parar a los “píxeles” que forman nuestra retina, y el nervio óptico transporta la información al cerebro para poder interpretarla. En realidad, nuestra retina está formada por mini sensores llamados conos y bastones que son sensibles a la luz. Pero para facilitar las cosas podemos decir que cada píxel que forma nuestra retina está formado por tres mini píxeles. Cada uno de estos mini píxeles es sensible a un color: al rojo, al verde o al azul. Los tres colores primarios aditivos. Esto significa que cualquier color puede ser formado por una combinación de estos tres. Así que podemos imaginar que a cada píxel de nuestra retina llega un rayo de luz que está formado por una mezcla de rojo, verde y azul. Al llegar al píxel, cada mini píxel “absorbe” la parte que le toca, y el nervio óptico lleva la información al cerebro.En las personas que no son daltónicas, todos los píxeles de su retina están formados por los tres mini píxeles correspondientes. Por lo que cada píxel es capaz de “ver” cualquier color.En las personas daltónicas, en algunos píxeles de su retina falta alguno de sus mini píxeles. Por ejemplo, imaginemos que a un píxel de la retina llega un rayo de luz formado por VERDE + AZUL. Si ese píxel no tiene el mini píxel de AZUL, el cerebro interpretará que el color que está llegando a ese píxel es VERDE, dado que no tiene sensor para el color azul. Y la cosa va a más: hay personas que les faltan sensores de color verde, a otras les faltan sensores de color azul, a otras de verde y azul… y así todas las combinaciones. Pongamos por ejemplo a un daltónico y a un no daltónico que salen a la calle y miran el cielo. La luz que viene del cielo es la misma para los dos, por lo tanto “el color” que viene del cielo es el mismo para los dos. Pero el daltónico tiene un déficit de sensores del color azul, por lo que verá un azul más pálido. Y si el déficit de sensores de color azul es mayor, el color que ve el daltónico puede alejarse bastante del azul. Así que los daltónicos vemos en color, pero diferentes que los colores que ve la media de gente no daltónica. Yo, por ejemplo, confundo azules con lilas y rosas. Marrones con rojos y verdes. Amarillos con naranjas y verdes. Azules y verdes… y unos cuantos más…
La eterna pregunta
¿Y de qué color ves esto? Cada vez que explico que soy daltónico, esa es la pregunta. Y lo que las personas no comprenden es que no puedo contestar. La idea es la siguiente: mientras crecía, a veces veía un coche y me decían que era verde. Luego veía un rotulador que para mí era del mismo color que el coche que me habían dicho que era verde, así que el rotulador tenía que ser verde. Pero no, resulta que el rotulador era marrón. Y así sucesivamente. Por lo que al final, cuando veo un coche y me preguntan de qué color es, tengo que contestar: “puede ser verde, o marrón…o rojo…” No lo sé con seguridad, porque a lo largo de mi vida, cuando he visto ese color, a veces me han dicho que era verde, a veces, marrón y a veces rojo.
La mejor respuesta
¿Queréis saber cómo ve un daltónico? Pues podéis. No, no hace falta que os compréis unas gafas especiales ni nada parecido. Todos vosotros sois daltónicos “por los bordes”. ¿Qué bordes?, os preguntaréis… Pues por los bordes de la retina.Resulta que la retina tiene mucha más densidad de conos y bastones en su parte central, donde se proyecta la visión central (aquello que estamos enfocando). Pero a medida que nos alejamos del área central, la retina tiene menos conos y bastones. Esto significa que las personas no pueden distinguir bien los colores en su visión periférica. Podéis comprobarlo: fijad vuestra mirada al frente e intentad averiguar de qué color es algo que esté en vuestra visión periférica, sin mirar directamente a ese algo. Procurad que aquello con lo que hacéis el experimento no sea un color muy fuerte, por que no funcionará. Por ejemplo, algo de color naranja fosforito no servirá.
Esa sensación que experimentáis de no saber bien qué color es… es lo que sentimos los daltónicos cuando nos preguntáis de qué color es algo.
¡Hasta la próxima!
Muy buena entrada, sí señor.
Me acuerdo cuando estábamos en clase de electrónica de potencia, haciendo gráficas con decenas de señales, a diferente color cada señal, y tú flipando porque veías sólo 4 o 5 distintos.
O el día del jersei del Porcel, que era gris y te decíamos que era verde. ¡Qué hijoputas!
Eso sí, siempre desde el cariño, claro.
Doy fe de que todo lo que cuenta es cierto, y lo que dice el señor Boone en su comentario también xD.
Por cierto que yo me acuerdo de otra, un día que la Jessi iba con un jersey rojo y te preguntamos de qué color era, a lo que contestaste “no sé del color que es pero yo creo que más o menos del mismo color de ese extintor y a mí siempre me han dicho que los extintores son rojos”jeje.
Saludos Raúl!
oralee!! no se como llegue a tu pagina, pero esta muy interesante lo que has publicado
me agrado leerlo y pues, tengo un tio que es daltónico y su esposa le ayuda a combinar la ropa
proque si lo hace el solito, es un desastre 
saludos
AJAJAJAJ!! ke gracioso lo del extintor!
Un gran saludo a Raúl!!
Muaaaaaaaa!!
Bien, he intentado hacer lo de mirar al punto fijo para ver como se siente un daltónico, y se me ha planteado un problema…
Y es ke si miro por el rabillo del ojo, veo la patilla de mis gafas…. entonces, me las quito, pero mi miopía me impide realizar el experimento… ¬¬
Nunca sabré como se siente un daltónico..!!!!
HOLA ENCONTRE ESTA PAGINA Y ME HA GUSTADO MUCHO, SOY DALTONICO, Y QUISIERA SABER SI SE PUEDE USAR ALGUNAS GAFAS PARA ESTE PROBLEMILLA Y DONDE LAS PUEDO ENCONTRAR, GRACIAS SALUDOS.
Hola David!
No existe ninguna manera de corregir el daltonismo. No encontrarás ningunas gafas para eso…
De todas formas, no pienso que necesites corregirlo. Puedes vivir normalmente siendo daltónico, y además reírte un rato con tus amigos!!
Eso sí, no puedes ser piloto de aviones comerciales ni controlador aéreo… Espero que no fuera tu objetivo…
Lore!!
La miopía te impedirá ver qué objeto estás mirando, pero deberías ver el color. Da igual si no sabes qué estás mirando, sólo intenta decir qué colores ves por el rabillo del ojo!!
Un abrazooo!!
Hola!
A ver, en teoria si que hay unas gafas que “corrigen” el daltonismo. Son las lentes chromagen. En teoria, repito, en teoria hacen que un 80% de los daltónicos recuperen los colores. No sé mucho sobre ellas, solo espero que no sea un engaño, ya que yo me estoy informando para comprarselas a mi hijo que tiene 5 años y quiero que tenga una vida lo más normal posible.
Con esto no quiero decir para nada que los daltónicos sean anormales, solo que me gustaría que mi hijo viera los colores con intensidad y no apagados y tristes como se supone que los ve un daltonico, o que viera el color de mis ojos y no pensara que tengo los ojos rojos. O que el dia de mañana no estuviese escluido de más de 150 empleos por culpa de esto.
Las gafas cuestan casi 600euros.
No sé si tu sabrás algo al respecto o como ves tu el tema.
Gracias y un saludo.
Ruth,
Teniendo en cuenta todas las cualidades que le atribuye el fabricante a sus lentes, tiene toda la pinta para que te soplen los 600 mortadelos y no consigas nada. Pero, por lo menos, pásate por un oftalmólogo o un optómetra externo a esa empresa antes de comprarlas. Y si llegas a comprarlas, pásate luego para que les echen un vistazo. No vaya a ser que le fastidien la vista al chaval.
Saludos.